Reflexiones sobre la Feria de Empleo de Sambil Outlet

Nuestro compañero de Ganar Leganés Nacho Alcalde comparte algunas reflexiones al hilo de la feria de empleo del pasado viernes de Sambil Outlet:

Soy de Andalucía. Nací en Córdoba. Y vivo en Leganés.

En esa tierra se cometieron injusticias que nunca se deberían repetir, situaciones que envilecen al género humano, humillan y roban la dignidad de cualquier persona.

A principios del S. XX los señoritos andaluces tenían un método de selección de empleo bastante peculiar. Los hombres en edad de trabajar en el campo (y prácticamente no había otra opción laboral) se reunían cada mañana en la plaza del pueblo a esperar. Entonces llegaba el capataz de la finca en su caballo y seleccionaba a los que a él se le antojaba. Algunos trabajaban unos días y otros trabajaban otros, pero raras eran las ocasiones en las que trabajaban de continuo, así se aseguraban de que no tuvieran una mínima seguridad o bienestar. Había sin embargo otro grupo de personas que nunca trabajaban, eran los que pedían sus derechos o unas condiciones de vida mejores. Así vivió Andalucía como en la Edad Media hasta hace bien poco.

 

Ya en 2017 uno tiende a pensar que ese tipo de “relaciones laborales” no se da y que en este país somos lo suficientemente civilizados para no jugar con la necesidad de la gente. Nada más lejos de la realidad. Recientemente hemos vivido en Leganés un espectáculo que debería avergonzarnos como personas. La cercana apertura del Centro Comercial Sambil y su oferta de aproximadamente mil empleos han hecho que al alcalde de nuestra ciudad se le haya ocurrido la magnífica idea de apoyar y difundir por medios oficiales una feria de empleo, así que el pasado 17 de febrero, durante 5 horas se congregaron en las puertas del Centro Comercial miles de estómagos hambrientos pidiendo un trabajo (los datos de la prensa hablan de 18.700). El espectáculo me recordó a mi tierra natal cuando los señoritos jugaban con el hambre de los trabajadores; todas esas personas entregando su Currículum esperando una llamada que les saque de su precaria realidad, saturando los accesos de la M40 y haciendo una cola que prácticamente daba la vuelta al edificio. Y todo esto amparado por un alcalde que se define socialista. Vergüenza de definiciones políticas en este post-modernismo.

Es lamentable ver cómo los que se supone que deberían cambiar la realidad de nuestra ciudad se dedican a gestionar la miseria y el hambre de nuestros vecinos. Este no es el camino. No es ético que las soluciones sean poner en la calle casi a 20.000 personas a mendigar un trabajo aunque llueva o nieve sin importarles que en el camino de la acera a la oficina se dejen su dignidad como trabajadores. Cuando estás rodeado de otras 18.699 personas… ¿Qué derechos laborales vas a exigir? ¿Tendrás valor siquiera para preguntar por el sueldo que vas a cobrar? Unas relaciones laborales dignas no se consiguen poniendo a los pies de los caballos los trabajadores y que ellos se las apañen con el empresario de turno, eso lo tendría que saber un alcalde que se autodefine como socialista. Vergüenza de socialistas en el S XXI.

Tenemos que reinventarnos para que l@s trabajador@s puedan tener una vida digna y les puedan dar un futuro adecuado a sus hij@s. Si la empresa privada solo es capaz de llevar a cabo este tipo de “ferias de ganado”, las instituciones públicas tendrán que garantizar unos empleos dignos y de calidad. Sólo la administración pública es capaz de ofrecer trabajos que no envilezcan a las personas, por lo que es urgente que Santiago Llorente empiece a remunicipalizar los servicios para que la gente recupere la dignidad que les quitan estas “ferias de empleo”. No podemos esperar, si queremos empleo digno y de calidad… tendremos que remunicipalizar.

3 comentarios sobre “Reflexiones sobre la Feria de Empleo de Sambil Outlet

  1. Mauro Contestar

    Yo creo que es simplemente publicidad gratuita.
    No me creo que este grupo utilice esta táctica solo para contratar, eso sí a costa de las ilusiones de muchos.

  2. Pepelop Contestar

    Esta reflexión viene dada desde una persona que probablemente no haya estado en el paro, que no conoce cuales son las necesidades materiales y existenciales de esas personas que están haciendo cola para intentar conseguir un trabajo precario pero lo que no es de recibo es criticar y no poner solución a los problemas de esos ciudadanos, sino decir que las solución a todos los males es la economía planificada desde el estado, cuando lo suyo es reclamar una RBI con la que se rompa esa relación trabajo sociedad, es decir , tener al trabajo como eje sobre el cual pivota toda la sociedad y sus relaciones tanto personales como laborales. Esa es la verdadera libertad, liberar a la humanidad de las cadenas del empleo tanto precario como no y romper cualquier relación entre empleador (estado o particular) y empleado

    • Nacho Contestar

      Llevo trabajando (y estudiando al mismo tiempo) desde bastante antes de la edad legal, por lo que lamentablemente sé de lo que me hablas. En ningún momento culpo a los trabajadores, si no a quién se aprovecha de su necesidad elemental de trabajo.
      Critico a quién se aprovecha también de esto para sacar réditos políticos, y por supuesto que doy una solución, si te has leído el artículo hasta el final lo habrás observado.

      Un saludo.

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