El supremo confirma que la expulsión de las 4 no adscritas fue ilegal

Hace dos semanas, el Tribunal Supremo nos notifico otra nueva noticia con respecto a nuestra pelea judicial ante la ilegal expulsión de que fueron objeto nuestras 4 concejalas del partido Leganemos.

El tribunal supremo desestima el recurso de casación impuesto por parte la actual dirección de dicho partido y confirma que tanto la asamblea del 6 de septiembre de 2016, como la posterior coordinadora del 9 de septiembre del mismo año, fueron ilegales. Eso significa que las decisiones tomadas en dichas convocatorias dejan de tener efecto y nuestras 4 concejalas son a todos los efectos (y lo ha sido toda esta legislatura) concejalas de Leganemos.

Ya en marzo de este mismo año, el juzgado de instrucción numero 7 de Leganés les requirió para readmitirnos en un plazo de 10 días, pero una vez más, hicieron caso omiso de la sentencia. Tanto Leganemos, como el alcalde Santiago Llorente, se negaron a ejecutar la sentencia. Una sentencia que ahora es firme por parte del Tribunal Supremo y se cierra la vía judicial.

Es el útimo paso más en un largo proceso que llega tarde, 2 años y medio tarde. Pero demuestra de forma definitiva e inapelable que nuestra expulsión y por ende, la de más del 80% de la militancia fue ilegal. La constatación de que se vulneraron nuestros derechos fundamentales. Se constata que no fue más que una maniobra para intentar mantener el control de Leganemos a cualquier precio, y que fue ilegal. Tanto en primera como en segunda instancia, como ahora en el Tribunal Supremo, los juzgados nos han dado la razón

La marca Leganemos es una marca que representa un proyecto fallido. Es una marca que además de vulnerar los derechos de inscritos e inscritas, representa lo contrario de la propuesta inicial de la candidatura. Desde que fuimos expulsadas, se ha dejado de hacer asambleas y coordinadoras abiertas, se han dejado de publicar las nóminas de los concejales, se ha dejado de participar en movimientos sociales y en definitiva, se ha convertido en un partido al uso, vieja política. De hecho, incumplen el código ético, que impide a la misma persona presentarse por segunda vez, al presentar de nuevo a las personas que ya eran concejalas y que volverán a serlo en esta legislatura.

Las organizaciones de la izquierda de este país, Izquierda Unida y Podemos, se desligaron hace tiempo de Leganemos, y dejaron de reconocerlo como su proyecto en Leganés. Las dos organizaciones han constatado que ni es una organización del cambio, ni sirve para transformar nada y que no respeta la mínima democracia interna.

Por desgracia, los tiempos políticos y los jurídicos van totalmente desacompasados. La justicia nos da la razón en todas las instancias a las que hemos recurrido, obligando ahora a readmitirnos en Leganemos. Pero llega tarde. La legislatura está acabada y en breve dejará de existir el grupo municipal de Leganemos. Si esta sentencia hubiera llegado antes de las elecciones, quizá hubiera tenido aún más efecto

Pero para nosotras aunque tarde, se ha hecho justicia. Los tribunales nos han dado la razón y ha quedado demostrado que la expulsión fue ilegal. Lo que esperamos es que las personas que han sido responsables de este atropello democrático, tengan que asumir las consecuencias.

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